| Este muñeco puede ser la única pista que ayude a encontrar a los padres de Delia |
Hoy las familias brindaran por el año que ya se fue, se abrazaran, dirijiran unas palabras a sus seres más amados e iran a dormir tranquilos por saber que se encuentran juntos.
Los años se van, la vida nos deja, pero juntos, todos juntos. No es así el caso de millones de niños y sus familias que han sido agredidos en el más profundo dolor: la separación.
Días antes de finalizar este año, a traves de la investigadora Angela Cedeño de Missing Angels Org,conocí el caso de Delia Cardenas, abogada de Guayaquil, Ecuador. La historia de Delia es digna de una novela de terror y mentiras.
Hasta hace apenas 2 años se enteró de que a quién consideraba sus padres , ahora eran sus secuestradores. Una carta revelaría que cuando sólo era una bebe, fue robada por Honorio Solorzano Díaz, a quien creyò era su abuelo; así lo narra Delia: "...confesaba haberme raptado de una de las familias inglesas que habitaban en la ciudadela que se había construido específicamente para aquellos que vinieron a trabajar o a vigilar las funciones de las Empresas Transnacionales de la Anglo Petroleum Co., o Anglo - Ecuadorian Oilfields Limited – subsidiaria de la Transnacional British Petroleum."
La ahora abogada pasó por lo que miles de niños robados: le cambiaron el color de cabello, cambiaron su identidad y le dieron un nuevo nombre. ¿Cómo comenzar de nuevo, cuando creías que ya habías recorrido la mitad del camino llamado vida? ¿Cómo enfrentarse a esa realidad que jamás pensó era posible? ¿Cuando el dulce sueño se convierte en pesadilla?
Esta historia ejemplifica perfectamente lo que muchos niños que fueron robados viven, al no saber sobre su identidad: "¿Cuál era mi verdadero nombre?" se preguntará Delia. ¿Qué derecho tenían de arrancarle hasta el origen? Me pregunto yo. El dolor de Delia se prolonga cuando piensa lo que sufrieron sus verdaderos padres: "me duele tanto todo esto..me duele tanto que tal vez este todavía mi madre presintiendome viva. No es lo mismo ver a un hijo muerto y sepultarlo... es triste no verlo nunca más."
Ahora Delia está en la constante busqueda de su identidad, desde hace 2 años, esos que ya se han ido. Pero viene un año nuevo. Yo no hago propósitos desde hace dos años o más, pero para este, tengo como propósito poder ayudar a Delia a encontrar una pista que permita no sólo abrazar a su pasado, sino a alguien de su familia.
El próximo año escribiremos juntas su historia.
Excelente inició de año 2011.
