lunes, 4 de octubre de 2010

VAGON DE ASFIXIA

La regla en el Metro es: sale 1 entran 10. Las terminales en el Metro de la Ciudad de México son verdaderos hormigueros, no cabe ni un alma y lo más normal es que todos lleven prisa.

El tren se acerca a la terminal; todos se arremonilan a esa línea amarilla, que a pesar de que no debe rebasarse, a la gente no parece importarle aventar a un cristiano a las vías del tren. No, eso sería mala idea, porque llegarían tarde.

Se guardan las ganas de empujar a los usuarios, pero en cuanto la puerta de los vagones se abre, esas energías las liberan sobre el de enfrente o el de a lado, lo empujan, corren en el reducido vagon,  a algunos se les ve aventando la mochila hacia el lugar vacio, otros aplican la del empujón digno de un partido de americano que te saca el aire.

La primera estación es aún  poco tranquila, pero los vagones ya rebasaron su capacidad; y aún faltan 12.
El vagon de damas se lleno en dos estaciones y ya no cabía ni un alma, pero eso no les importo a las usuarias de estaciones siguientes y continuaron empujándose, poniendo sus bolsas por el frente, hubo hasta quien saco su enchinador de pestañas y lo uso como punta para darles en las costillas a las que no quisieran recorrerse.
El calor se hizo insoportable, la ventilacón apagada y las ventanas abajo, la siguiente estación sería mi bajada, pero no, no lo logre, mis empujones no sirvieron de nada, me quede aplastada entre todas las damas mientras intentaba gritar: !dejenme bajar! todas me miraron y una de ellas dijo: !Pues empujanos!
¿Empujarlas? No podía ni moverme; de pronto tres mujeres más, no me explico cómo, se metieron, mientras a mi se me iba el aire.

Mi calvario se prolongo 5 estaciones más hasta que por fin pude salir. Agradecí al cielo que me permitiera respirar, pero mi espalda me reclamaba mi imprudencia de viajar en metro.

Las historias se repiten a diario, la capacidad de los vagones del metro se ve rebasada por todos aquellos usuarios que se trasladan del Estado de México al Distrito Federal; las líneas que más problemas tienen por el  flujo es la línea 3 de Indios Verdes a Universidad, línea B de Ciudad Azteca a Buenavista y la línea 2, de Taxqueña a Cuatro Caminos.
Con el aumento a la tarifa del metro se dijo  se adquiririan más trenes para responder a la demanda de este transporte, aún los usuarios no han visto resultados. Mientras tanto cientos de ellos terminaran sin aire cuando lleguen a su destino, y ojala que nunca , nunca, puedan asfixiarlos, porque esa sería una verdadera desgracia.

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